Aeropuerto, mañana temprano. A punto de embarcar. A mi alrededor, hombres solos, un par de mujeres. Trajes oscuros ellos, blusas y pantalón ellas. Personas sin edad específica, piel gris. Todos, absortos en sus Iphones, Ipads, ordenadores portátiles y afines… sus dedos corretean veloces sobre el teclado. Apenas prestan atención a lo que acontece alrededor. Miradas sin encuentro.

Por comodidad, desidia, o lo que sea, hemos entregado nuestra libertad a cambio de tanta conexión.

Espejitos y collares…

[ Barcelona, febrero de 2011 ]