¿Es acaso el aburrimiento lo que llevé a la gente a meterse de cabeza en la barbarie? ¿El ennui? ¿Están tan aburridos con su vida, tan faltos de sentido, que son capaces de poner en riesgo todo aquello que se tiene, los gestos cotidianos, las caricias?
Son tan contadas –por ínfimas–  las situaciones dónde se justificaría  la violencia…