Siempre y en todas las geografías sucede lo mismo. Buscan que justifiquen con mi voto el afán de poder de unos pocos. Allí dónde existe organización, allí dónde existe una bandera, allí dónde existe un Estado, es necesario un aparato burocrático que se alimenta de las ilusiones de sus ciudadanos. El Estado es un mal menor que ha de ser sobrellevado. No se le debe rendir pleitesía. El ciudadano debe ser lo suficientemente adulto y responsable para saber qué darle y que no. Qué exigirle, y qué no… eso que se llama libertad, ha de ser ejercido día a día.