Preocupa esta tradición de «autos de fe» que está regresando al centro de la experiencia pública. La escenificación de la denuncia. La catarsis colectiva a través del castigo mediático y ejemplar. Si los medios dependen de los fines, no nos sorprendamos entonces, cuando, desde la derecha más reaccionaria y fasci-nostálgica, echen mano de la misma metodología para arremeter contra todo lo que se les ponga en el camino.

(diciembre 2018)