159

Un tipo que se retrata con un havano en la mano, a manera de magnate, es un tipo del que hay que cuidarse. Es como mínimo un caradura, pero lo más seguro, es que no sea alguien de fiar…

(septiembre 2019)

158

Manifestación animalista. Pancartas: «Fuera fascistas de nuestros montes». Se les caería la cara de vergüenza si supiesen que grandes asesinos de masas eran vegetarianos y amantes de los animales. 

(enero de 2019) 

157

Lo material es, y ha sido siempre, parte intrínseca del arte. Si la materia no está bien moldeada, no emociona. No evoca, no genera sentimiento alguno.  
Encuentro muchos artistas que trabajan el vídeo y la fotografía, y no son ni buenos fotógrafos ni cineastas. No conocen el medio. No tienen ni idea. Son unos aficionados… 
Si es necesario leer el folleto explicativo para poder acceder a la obra, deja de interesarme. Tal vez simplista, lo sé, pero así es.  
Para ejercicios académicos hay infinidad de buenos libros; y para obra audiovisual, geniales directores y fotógrafos.   

(junio 2020)  

156

El burócrata.  Él es así. No se atiene a razones particulares. Sentado tras una mesa gris –gris real, nada de literal–, es parte de un engranaje. Quema sus días rellenando formularios, solicitando documentación, respondiendo sí o no, abriendo y cerrando horizontes al son de sus estrictas directrices.   
No hay excepciones en los formularios. ¿Otros? ¿Misceláneos? Ningún espacio para consignarlo.   
Tan seguro de sí, tan esbirro de un sistema que también lo degrada. Él es así.  
¡Qué ganas de abofetearlo!  

(julio 2017)  

155

Mi hijo, con su curiosidad habitual, me pide que le cuente la historia. Se la cuento. Al terminar, me pregunta:  
– ¿De verdad salía una voz de la montaña? 
–Así es como está escrito. 
Se queda pensativo, imaginando la escena. Tras un largo silencio, entre cucharada y cucharada de su yogurt, pregunta, detectivesco: 
– ¿Una voz fuerte, truenos y relámpagos?  
–Es lo que dicen.  
– A mí me parece que no puede ser. ¿Y tú qué piensas? 
– Cuando tenía tu edad estaba convencido que sí. Ahora tengo mis dudas… 
– ¿De verdad creías que sí? –mirando decepcionado a su padre.   
– Pues sí. Mira, el abuelo Salomón, si le preguntas, también cree que había una voz, truenos y relámpagos.  
Nathan se ríe… y, dos cucharitas más tarde, afirma socarrón:   
– Bueno, sí, claro.  
– Creo que tus primos piensan que no.  
– Es que los niños no creemos en esas cosas.  

(Shavuot, junio 2020) 

154

El primer carrete que fotografié en Terezin no se expuso bien. A uno le gustaría argumentar algún tipo de razón metafísica, tan propia para las circunstancias. Pero su explicación seguramente sea más sencilla, pueril, diría, y no se deba más que a la confusión entre un carrete blanco y negro y otro en color, entre una sensibilidad y otra. Un negativo donde se insinúan retazos, signos. Unas líneas apenas perceptibles que dan cuenta de una realidad que no llegó a cristalizar.  

Días previos al rodaje de mi film sobre Walter Benjamin recuerdo una pesadilla: «un cuarto oscuro, un negativo que a punto de revelarse se vela… una capa gris que lo diluye todo…». A mitad de rodaje, otra, si bien distinta, recurrente en su sentido íntimo: una entrevista cuyo audio no quedaba grabado.  

(septiembre 2012)