125

Sábado mediodía. Café con leche. Tolstoi y «Sonata a Kreuzer». Un padre y dos hijos. El hombre parlotea y fuma orgullosamente un habano mientras ellos observan, entre hastiados y aburridos, el discurrir de un discurso mil veces repetido, ritualizado, obsesivo. El padre continúa, no se percata de la apatía de sus hijos. Cuenta hazañas dudosas de soldado, un pasado glorioso en la mili. Alza las manos a manera de rifle automático, y dispara, pum pum pum… los niños, al sentirse observados, sonríen, disculpándose… 

(junio 2010)


124

El entrevistador, con aire justiciero, se planta frente a su presa. Hombre bien pagado de sí mismo, el periodista insiste, acusa, condena. Su nivel de audiencia lo ratifica. «¿No veis acaso como me siguen, como les gusto?», piensa con seguridad. Mientras tanto, el entrevistado suda, carne de cañón, clown circense de entreactos, su función de divertimento ocupa toda la pantalla de los plasmas del país. 

(febrero de 2019)

123

Déficit de atención. Una mujer sube al metro. Entre sus brazos, un bebé de apenas unos meses. El vagón está lleno. Nadie se levanta. Todos miran sus «pantallitas».

(marzo 2018)