#98

Criminales. Miércoles. Mañana. Día soleado. Primeros fríos. Passeig de Gracia, Sucursal Bancaria, Barcelona. Acción de la PAH. Un señor mayor se acerca al micrófono, toma la palabra. Cuenta su caso: “Bueno compañeros. Nosotros llevamos tres años ya, va para cuatro. Caja Galicia se quiere quedar con dos pisos. Se quiere quedar con el piso de mi hijo, que murió, y ahora se quiere quedar con el nuestro. Se lo hemos dicho: se quedarán con el de mi hijo porque no se lo puede llevar a… –su voz se detiene, se quiebra, levanta la mirada, y continúa– pero por el nuestro vamos a luchar todo lo que podamos, vamos a luchar contra esta lacra que hay. No tienen consciencia. No tienen bastante con uno, quieren dos. Y además quieren que paguemos treinta mil euros más. Conmigo lo van a tener muy duro. Después de que he perdido un hijo, quieren quedarse con las dos cosas. ¿A dónde vamos a ir? Tengo setenta y siete años, y yo ya no puedo trabajar en ningún sitio. Lo que quiero decir es que con la ayuda vuestra creo que lo voy a superar. ¡Sí se puede!”

#97

Ola de frío. Una pausa en la escritura. Salgo a la calle. Marco, cuyo nombre todavía no conocía, me interpela. ¿Me conoces?, pregunta. Sí, respondo, te veo por aquí desde hace un par de años. Tres y medio, rectifica. Pues tres y medio, corrijo. Me cuenta que trabajaba montando escenarios, que se quedó sin trabajo, que no duerme de noche, que prefiere hacerlo de día. Me explica que por la noches, si te quedas dormido en la calle, el asunto puede tornarse peligroso. Robos, asaltos sexuales. No parece tener amigos entre los “sin techo”. Confiesa que no recibe ayudas de las instituciones, ni de las oneges que se ocupan de este tipo de situaciones. Lo ha intentado. Pero no está lo suficientemente necesitado para ser beneficiario de ayuda. No es alcohólico, ni drogadicto, ni loco. Bueno, confiesa, un poco loco sí, pero no demasiado, no constituye un peligro para nadie. Al final, me solicita un “préstamo”. Se lo doy. Me asegura que me lo devolverá en un par de días…

(enero 2017)

#20

Encuentro esta nota escrita a mediados de enero de este año:
“Sé que no he publicado nada sobre lo sucedido en Paris. No sé por dónde empezar. He tomado muchas notas. He pensado otro tanto. He visitado mucha información. Tal vez demasiada. He encontrado pocas cosas inteligentes. En general, la gente habla cuándo le ponen un micrófono delante. Hay que aprender a callar cuándo nada de lo que decimos ayuda a entender los sucesos, a una mejor comprensión del fenómeno. Intento no dejarme arrastrar por el enojo, la violencia. No es tarea fácil. Pero una cosa es pensar, otra publicar. Publicar es un acto de responsabilidad…
Opinamos de tantas cosas, sabemos tan poco. Quedando inermes antes lo importante.
Esta nota es para eso. Para dar cuenta de que no he publicado nada sobre lo sucedido en Paris. No por falta de interés. No por no considerarlo importante. Sencillamente, no sabría por dónde empezar…”