#94

Hay cosas que no se pueden explicar, pero sí se pueden narrar.

Anuncios

#93

Siempre la misma sospecha: que el peligro se agazapa inmediatamente tras la lengua, dispuesto a encaramarse, vistiéndose de las formas más diversas… Una conversación alrededor de una mesa… Está a punto de salir. El monstruo asoma la lengua, bífida, apenas un instante, un guiño imperceptible. Vuelve a esconderse. El resto de la velada parecería transcurrir con normalidad, pero es tan solo una ilusión. Quiénes vimos aquella lengua lo sabemos. Y ya nada podrá ser como antes.

#86

Perdonadme la frivolidad. Permitídmelo. No solo me molesta tener que aguantar la vulgaridad de Trump y de está era que comienza. Sino también los discursos, manifiestos, películas y todas ese festival progre- autorreferencial-aburguesado que no hace más qué comenzar. ¿Otra vez Michael Moore aplaudido en Cannes? ¿Otra vez premios de cine con actores “sensibles políticamente”? ¿Otra vez manifestaciones de gente ‘guay’? ¡Qué horror! ¿Dónde estaban todos estos quejicas-de-buen-pasar mientras se estaba gestando el desastre?
En el año treinta y nueve, Frida Kahlo visita París con motivo de una exposición que le está organizando André Breton. Decepcionada de todo lo que ve, escribe a Nicholas Murray: “Preferiría sentarme a vender tortillas en el suelo del mercado de Toluca, en lugar de asociarme a esta mierda de ‘artistas’ parisienses, que pasan horas calentándose los valiosos traseros en los ‘cafés’, hablan sin cesar acerca de la ‘cultura’, el ‘arte’, la ‘revolución’, etcétera. Se creen los dioses del mundo, sueñan con las tonterías más fantásticas y envenenan el aire con teorías y más teorías que nunca se vuelven realidad.” Y agrega, “valió la pena venir sólo para ver por qué Europa se está pudriendo y cómo toda esta gente, que no sirve para nada, provoca el surgimiento de los Hitler y Mussolini.”
(enero 2017)