122

Veo la siguiente oferta de empleo:

«Para taller de bisutería se busca una persona que se dedique a la comunicación, pero que también sepa hacer otras tareas, sea polivalente, multitarea y abierto. Entre otras: páginas web, notas de prensa, pintar objetos, retocar fotografías, hacer vídeos, responder mails y llamadas, contratar proveedores. Se necesita alto nivel de inglés (se ha de poder hacer pequeñas traducciones) y buen conocimiento de edición de imágenes. Se ofrece media jornada, sueldo bruto anual 9000€, doce pagas.». 

Completo mentalmente el anuncio: «y que sepa coser, que sepa planchar y que sepa abrir la puerta para ir a jugar…».  

121

He conocido muchas personas así. En los encuentros informales, entre colegas y conocidos, son los «guais»: espíritu progresista, crítico, combativo. No más que eslóganes baratos, frases bonitas para colgar en twitter. A la primera complicación, desaparecen. 

(marzo 2016) 

120

El sueño, secreto e inconfesable, de todo outsider es recibir algún día el reconocimiento institucional. Pocos son los que logran mantenerse al margen. 

119

En las redes sociales corre un video sobre unos animalistas tratando de criminales a unos campesinos. Sucede en Catalunya, como podría suceder en cualquier otro lugar de nuestro occidental, rico y contemporáneo mundo. Detengamos el vídeo. Observemos un frame cualquiera. Los manifestantes, jóvenes, ellos y ellas, manos que nunca han madrugado para el trajo físico, blancas, finas, suaves; camisetas con eslóganes progresistas, bermudas, bambas coloridas, calcetines cortos. Frente a ellos, gente de mediana edad, robusta, ropa de trabajo, calzado tipo borceguíes, calcetines gruesos y altos… Y en el medio, entre los dos bandos, los pollos y las pollas… 

(agosto 2019)